viernes, 20 de mayo de 2011

Andes. Argentina. Aconcagua. Vía normal. Posible récord argentino de Daniel Azócar

El mérito de bartir una marca en el montañismo resulta tan controvertido que genera debates éticos vastos y complicados. Por esta razón nos limitamos de momento a publicar sin juicios valorativos el siguiente comunicado de Daniel Azócar.

El andinista argentino ascendió solo, sin asistencia, desde Plaza de Mulas (ca. 4260 m) hasta la cumbre del Aconcagua (6.959 m o 6961,83 m) en cuatro horas, 28 minutos y 48 segundos, el 22 de diciembre de 2010.

Daniel Azócar en la cumbre del Aconcagua
Foto archivo Daniel Azócar


Posible récord argentino en el Aconcagua
Por Daniel Azócar

Salí el 22 de diciembre a las 9:43 am desde Plaza de Mulas, concretamente desde una carpa de porteadores de Inka, empresa en la trabajé este año. Llegué a la cumbre a las 2:12 pm. Mi cronómetro marcaba 2h 27’. No recuerdo los segundos. Cuando partí de Mulas grabé la hora con una cámara, pero cuando llegué a la cumbre no me acordé de grabar el reloj. Sólo dispongo de los horarios de los vídeos de la cámara para corroborar la hora: el de salida a las 9:45:04 am y el de llegada a la cumbre 02:13:52 pm. Da un total de 4h 28’48’’. Creo que este podría ser el tiempo oficial, es lo único que tengo registrado.

Usé la vestimenta siguiente: zapatillas, medias, calza, remera de manga corta térmica, buzo de windstopper, guantes interiores y campera de plumas. Llevé una mochila con tres litros de agua en un camelbak, cuya manguera se congeló a partir del refugio Berlín; en el video se ve que la llevo metida dentro del buzo. Como alimento llevé un paquete de galletitas, dos barritas de cereales y caramelos.

El día que ascendí fue unos de los mejores de la temporada, como lo indicó el pronóstico. No corrió viento ni había nieve en casi todo el camino, solo desde “La Cueva” hasta la Cumbre. La poca nieve que encontré estaba bien pisada, no tuve que usar crampones.

Ya ascendí tres veces a la cima la temporada pasada. La primera vez ascendí también desde Plaza de Mulas, pero con dos compañeros. Fuimos sin tener en cuenta el tiempo. La segunda fue desde Confluencia, acompañando a Charly Galosi que había partido de Horcones para intentar el récord, y tardé 10h 15’ hasta la cumbre. La tercera fue trabajando para la productora argentina Arista Sur.

No puedo asegurar que mi cuarta ascensión al Aconcagua sea un récord. Por lo que averigüé, conseguí la mejor marca argentina y fue de forma solitaria y sin asistencia desde Plaza de Mulas a la cumbre:

Los italianos Bruno Bronod, Fabio Meraldi y Jean Pellisier ascendieron juntos, tardaron 3h 40’ en subir y 72' en bajar. El récord anterior lo tenían, desde 1992, dos integrantes del Ejército Francés que tardaron 4h 36’. Los tiempos más rápidos en ascensiones solitarias fueron: Alejandro Randis 8h 07’ (Argentina, 1987), “Lito” Sánchez 6h 32’ (Argentina, 1987), Daniel Allessio 6h 07' (Argentina, 1990), D. Porsche 5h 45’(Alemania, 1990), Z. Pauletto 5h 29’ (Brasil, 1996).

Daniel Azócar con el expedición conjunta de la Fuerza Aérea Argentina y la Patrulla de Rescate de la Policía de Mendoza que colocó ese día la nueva cruz en la cumbre del Aconcagua
Foto archivo Daniel Azócar


El mismo día de mi cuarta ascensión al Aconcagua, una expedición conjunta de la Fuerza Aérea Argentina y la Patrulla de Rescate de la Policía de Mendoza colocó en la cumbre una nueva cruz. Se fabricó en la IV Brigada Aérea de Mendoza con restos de un avión. El interior de la cruz tiene restos de aviones que combatieron en las Islas Malvinas.

Me llamo Daniel Azócar, vivo en Esquel, Chubut, Patagonia Argentina, soy Pistero Socorrista, miembro de la Escuela de Montaña del Club Andino Esquel y esta es mi segunda temporada como Porteador en el Aconcagua.

Comunicaciones personales y agradecimientos

Personal Guardaparque de las quebradas Horcones y Vacas, Tente Lagunilla

2 comentarios:

lalo dijo...

Amigos de andesinfo:

Sobre récords he encontrado el siguiente párrafo en un post sensacionalista sobre el Everest. El post o artículo completo parece un refrito de textos ensamblados por alguien cuya idea del alpinismo deja algo que desear. No dice de dónde ha tomado el texto ni de quién son las fotos. http://jose.gs/por-que-se-dice-que-el-everest-se-ha-convertido-en-un-circo/

"Otro clásico más orientado a escaladores profesionales, es intentar batir algún record sin sentido; ser el primer hombre o mujer que ha subido por las dos caras sin oxigeno, ser el que más rápido ha subido y bajado, el que más veces ha hecho cima, el más joven en subir, el más anciano, el primer ciego, tuerto o pongase aquí cualquier otra discapacidad, el primer individuo de tal nacionalidad en subir de determinada forma, el primero en bajar haciendo snowboard…"

De todas formas, estoy de acuerdo con lo que expresa el párrafo. ¿Puede alguien convencerme de lo contrario?

Lalo

Antonio Gómez Bohórquez (Sevi) dijo...

Estimado Lalo:

Aunque pueda estar de acuerdo con el fondo del párrafo que citas, permíteme que empiece con otro más tedioso para mostrar el asunto desde la perspectiva opuesta. Intentaré justificar, al final, la práctica de batir marcas que el montañismo tradicionalista considera superflua.

El anglicismo «record» (castellanizado récord) se utiliza más que la palabra «marca» para referir, según el diccionario de la Real Academia Española (RAE), al "mejor resultado técnico homologado en el ejercicio de un deporte". El mismo diccionario, en vez de definir la palabra «montañismo», refiere a «alpinismo»: "Deporte que consiste en la ascensión a las altas montañas". También define «andinismo»: "Deporte que consiste en la ascensión a los Andes y a otras montañas altas". Para «deporte» tiene dos acepciones: 1) "actividad física, ejercida como juego o competición, cuya práctica supone entrenamiento y sujeción a normas" y 2) "recreación, pasatiempo, placer, diversión o ejercicio físico, por lo común al aire libre".

Observamos que no se trata de definiciones, propiamente dichas, sino de glosas generales que refieren a cierta actividad deportiva (juego o competición) denominada alpinismo. Deberíamos ser algo flexibles, tolerantes, más bien comprensivos, con algunas entradas del diccionario de la RAE, porque incluso supuestas definiciones publicadas en actas de reuniones de «expertos» en montañismo nos dejan perplejos por sus inexactitudes o generalizaciones.

Aclarado grosso modo el asunto terminológico, creo que el montañismo debiera practicarse como lo conciba cada persona capaz de conocer y respetar diversos contextos éticos.

El montañismo tradicionalista, concebido como acto de libertad humana, recreación, pasatiempo, placer, diversión o ejercicio físico, por lo general no competitivo, suele considerar fuera de contexto el hecho de batir marcas. Sin embargo, por dicha libertad o acto reivindicativo de albedrío, resulta paradójico desestimar el récord de alguien que considera deportiva cada faceta del montañismo.

Los nuevos dirigentes de la antigua Federación Española de Montañismo convinieron renombrarla, pese a cierta polémica, Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada. Relativo a lo dicho, y acerca de nuevas modalidades deportivo-competitivas, es recomendable analizar bien las siguientes opiniones del presidente de la FEDME Joan Garrigós: http://desnivel.com/personajes/joan-garrigos-el-objetivo-final-de-cualquier-deporte-es-ser-olimpico

Salud, ánimo y suerte